miércoles, 4 de julio de 2012

Tipos de interés para tipos con intereses

El escándalo sobre la fijación del tipo de interés LIBOR (Tipo de interés interbancario de Londres) ha estallado a lo largo del final de la semana pasada y se sigue desarrollando esta semana, llevándose por delante al presidente, el consejero delegado y el director de operaciones de  Barclays que van a tener que declarar delante de una comisión de la Cámara de los Comunes abierta al público y con retransmisión televisiva incluida, mientras el banco ha tenido que pagar una fuerte multa para terminar con el caso.

El LIBOR es un índice que indica el interés por el que cada banco estaría dispuesto a prestar a un plazo determinado; se forma con los datos que diariamente suministran 16 bancos internacionales de Londres, se elimina el más alto y el más bajo y con los 14 restantes se forma la media. El primer punto en el que hay que fijarse es que los bancos no dan un tipo con el que están operando sino al que estarían dispuestos a prestar por lo que puede haber serias variaciones entre el dato real y el que prestan. 

La razón por la que el LIBOR es tan importante es que con este índice se establece el interés de una gran cantidad de contratos financieros tanto de préstamos como de instrumentos derivados que mueven una cantidad monstruosa de dinero; en lo referente a derivados financieros, sólo en 2011 se realizaron contratos con el LIBOR como interés de referencia por valor superior a 2.400 billones de dólares (2.400 seguido de 12 ceros o para entendernos 2.700 veces la deuda pública de España).

Cualquier variación mínima (un 0,01%) en el LIBOR significa unas ganancias multimillonarias para los bancos y en el caso de Barclays está perfectamente demostrado que los trabajadores del mercado de derivados financieros "convencieron" a los operadores que marcan el LIBOR de que lo subiesen o lo bajasen según las necesidades del mercado de derivados en determinados días para obtener un beneficio. 

Por otra parte, durante 2007 y 2008, el banco fijó tipos de interés de LIBOR absolutamente irreales por lo siguiente; si un banco da unos tipos de interés muy altos puede dar a entender al mercado que tiene dificultades para financiarse mientras que dando unos tipos de interés bajos da a entender que se puede financiar sin dificultad. Durante esos dos años, Barclays dio unos tipos de interés fuera de lo que realmente estaba dispuesto a prestar (les recuerdo que el LIBOR se forma con el interés al que los bancos estarían dispuestos a prestar) para evitar comentarios negativos del mercado. 

El problema es que no sólo afectaba a estos mercados, sino que este índice afecta a multitud de contratos de la vida diaria (el de la hipoteca de muchas personas en varios países, por ejemplo) y se vieron afectados por estas manipulaciones.

La investigación sigue y hay actualmente otros veinte bancos internacionales a los que se está investigando para saber si tienen el mismo problema que el que ha presentado Barclays. 

Para los muy cotillas (que siempre los hay) les adjunto el informe (en inglés) de la FSA (Autoridad de Servicios Financieros, en inglés) sobre Barclays. No lo lean antes de irse a dormir por si tienen pesadillas (no vengan luego con que no se lo advertí). 


Ya que todo esto ocurre en Londres,  para desengrasar un poco, les dejo con Ronan Keating.

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